Esa
tarde nos reencontramos casualmente en el parque donde nos habíamos
conocido y nos sentamos en un banco como en aquel entonces para
besarnos. Al caer el sol fuimos a mi departamento, donde hicimos el
amor igual que antes. Luego salimos a cenar y cuando finalmente ella
me dijo que tenía que volver a su casa porque su pareja estaba por
llegar, me quedé callado embargado por la pena. Al
retornar a mi departamento, me esperaban una cama deshecha y las
sábanas aún impregnadas con su perfume.
Finalista
V Certamen de Microrrelatos de amor.
Incluido en el libro: Cenizas de amor.
Letra como Espada. España. Marzo 2019.
Incluido en el libro: Cenizas de amor.
Letra como Espada. España. Marzo 2019.
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