jueves, 14 de enero de 2021

Compañera de viaje

Un día decidí partir de la Ciudad donde vivía para dirigirme de vacaciones hacia las montañas, con objeto de alejarme de toda aquella rutina que siempre me envolvía en la soledad de mi existencia. Planifiqué el viaje con gran cuidado, porque esquiar en la nieve era una asignatura que tenía pendiente desde hacía mucho tiempo. Había tenido en cuenta el más mínimo detalle y esperaba poder disfrutar de una agradable estadía en esa hermosa región.

Al llegar en el anochecer a la estación principal de ómnibus de la Ciudad, me dirigí dificultosamente hacia la plataforma que me correspondía, esquivando la gran cantidad de gente que se desplazaba en esos momentos para viajar. Después que subí al autobús, estaba algo somnoliento y recliné mi asiento junto a la ventanilla, decidido a descansar y pasar bien cómoda la noche. Luego de un tiempo prudencial, cuando el vehículo ya estaba por partir, súbitamente subió una joven, alta, rubia, delgada y muy hermosa, que se sentó justo al lado mío.

Tenía un vestido claro que marcaba una línea de recato y sobriedad. Al verla, me encandilaron sus enormes ojos verdes que iluminaban su bello rostro y como por un encanto se me esfumó el sueño. Tenía el cabello rubio recogido con un prolijo rodete aferrado a la nuca. Llevaba en una de sus manos una cartera de cuero que hacía juego con su indumentaria. Luego de arrancar, la traté de mirar disimuladamente aprovechando el reflejo en el vidrio de la ventanilla, mientras el autobús se desplazaba lentamente por la Ciudad. Cuando atravesábamos los campos iluminados por la luna y las estrellas, se apagaron las luces, mientras mi mente pensando en mi compañera de viaje se sentía como el autobús, corriendo por la ruta con la tenacidad de un león hambriento, persiguiendo a una invisible presa, inalcanzable y esquiva.

Por tal motivo, frente a la compañía de esa mujer tan seductora no podía conciliar el sueño, siendo yo un hombre que en los viajes siempre dormía sin problemas. Mil veces intenté dormir, mas fue inútil, porque estaba prendado de esa joven y eso era lo que realmente me quitaba el sueño. En esos momentos en que yo estaba bastante inquieto, mi compañera de viaje comenzó a leer un libro, iluminado por la luz de posición de su asiento, en medio de la oscuridad que nos rodeaba. Después de un buen rato, quedé completamente sorprendido cuando de repente, ella giró su rostro directamente hacia mí.

¿Qué hora es? ―, me preguntó con una voz melodiosa, mientras me observaba con sus bellos ojos verdes entre sorprendidos e inquisidores.

Alrededor de las diez de la noche ―, le contesté rápidamente, mirando de reojo mi reloj de pulsera.

¿Va muy lejos? ―, le pregunté, como forma de entablar una conversación.

No muy lejos ―, me contestó ella y luego se quedó callada mirándome de reojo, mientras trataba de disimular que lo hacía hacia la página del libro que tenía entre sus delicadas manos.

¿Se habrá divertido en la Ciudad, verdad? ―, le pregunté tratando de continuar la conversación. Como no me contestaba, le aclaré que le había hecho la pregunta porque la Ciudad era muy seductora con muchos lugares de entretenimientos y espectáculos donde uno podía olvidar las penas.

Vine a visitar a un familiar ―, me contestó y dicho esto, se quedó nuevamente mirándome en un silencio profundo un buen rato, mientras el autobús volaba en la ruta como el viento.

¿Y adónde va ahora? ―, le pregunté tímidamente.

Retorno a mi pueblo ―, me respondió.

Entonces, le dije que era empleado administrativo en una empresa multinacional y le conté algunas cosas de mi vida solitaria envuelta en la rutina diaria de la oficina, mientras ella, abstraída y muy triste, miraba mi rostro con los ojos empañados, mientras yo pensaba que su vista se dirigía por la ventanilla hacia las oscuridades lejanas de la noche estrellada. Luego se hizo un largo y penoso silencio en la que compartimos nuestras soledades, hasta que finalmente el autobús llegó a la parada de su pueblo.

Fue allí, cuando quedé completamente sorprendido al ver que mi compañera de viaje se levantó prestamente de su asiento con su cartera, y se dirigió a la puerta de descenso del autobús, sin siquiera saludarme. Mientras caminaba, observé que con un pañuelo trataba de ocultar las lágrimas de una inconsolable pena, entre el río revuelto de personas que se desplazaban precipitadamente por el pasillo para bajar del autobús.

Pensé que no la vería nunca más, pero ante mi incredulidad, se acercó caminando por el andén hacia mi ventanilla y cuando la abrí, con un dolor profundo y mirándome con la faz desencajada, me dijo que fue a su esposo a quien vino a ver en la Ciudad y que estaba allí, señalándome hacia el cielo. Dicho esto abrió su cartera y me mostró su foto, mientras se enjuagaba con el pañuelo una lágrima que pugnaba por asomar en sus bellos ojos verdes. Al verla quedé mudo por la sorpresa, porque esa foto sonriente era la imagen de mi rostro.

Me contempló por un instante y creí adivinar una chispa de cariño y fidelidad por su esposo en esos ojos verdes que tanto me subyugaban. Sus labios ya no se movieron, pero una sonrisa de saludo aleteó en su rostro una fracción de segundo antes de darse vuelta. Lo último que vislumbré previo a que se desvaneciera para siempre de mi vista, fue su pelo rubio peinado con rodete mientras se alejaba. Después se perdió entre la gente, cual si fuera una princesa hermosa esfumándose entre la sombras de la noche y de esa manera, quedó truncada para siempre esa breve e inocente relación que tuve con ella.

Cuando rápidamente el autobús partió de la estación, sentí con mucha tristeza la falta de mi compañera de viaje al lado de mi asiento y volví a estar inmerso nuevamente en ese destino solitario de mi vida que tanto me agobiaba. Luego no pude conciliar el sueño durante el resto del viaje, porque aunque no había conocido su nombre, ni sabía quien era, seguía pensando en ella, mientras el autobús se dirigía raudamente hacia ese destino de esparcimiento que había programado tan pacientemente en aquellas lejanas montañas nevadas.


 

Seleccionado Concurso relatos de viajes.

Publicado Moleskin.es.España. 2016

 

ALGUNAS OBRAS PUBLICADAS, CON MENCIONES O DISTINCIONES EN CONCURSOS LITERARIOS

Todo lo relacionado con mis obras literarias sobre el ajedrez, se puede ver en mi blog: http://ajedrezyliteratura.blogspot.com/ 
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miércoles, 30 de diciembre de 2020

El otoño del príncipe

Un viejo príncipe azul ya desteñido, conduciendo su auto sport hacia el castillo, miraba las hojas caídas en el parque. Pensaba sonriendo que si bien para él también era el otoño de su vida, aún no le había llegado el invierno en este trasvestido mundo moderno. Entonces extrajo el celular para corroborar la veracidad del mensaje. En él se leía claramente que el bello adolescente le había contestado “OK, acepto ser tu novio”.



 

 


 

 

 

Seleccionado VI Concurso de Microrrelatos Otoño e Invierno

Publicado en el libro: Otoño-Invierno VI.

Diversidad Literaria. España. Diciembre 2020.

 


lunes, 21 de diciembre de 2020

El misterio del pintor desaparecido

Un pintor desapareció misteriosamente frente al mar y el último rastro de su vida fue el hallazgo de un cuadro que hizo en la playa, donde mostraba el sol cayendo en el ocaso, envuelto en nubes doradas. La policía dijo que se suicidó en el mar, pero lo que nadie sabe, es que en las penumbras de ese día, cuando quiso regresar al hotel, no pudo salir del cuadro, porque su alma había quedado atrapada en él para siempre.



 

 

 


 

 

Seleccionado V Concurso de Microrrelatos. Microfantasías.

Publicado en el libro: Microfantasías V.

Diversidad Literaria. España. Diciembre 2020.

jueves, 17 de diciembre de 2020

Mi calle lejana

El escuchar un tango con pasión

echo de menos a aquel arrabal,

y recuerdo parado en el umbral

a mi calle de barro con zanjón.


Esa calle junto con la canción

me conducen a mi casa natal,

mientras oigo el sonido celestial

del melancólico bandoneón.


La letra cuenta cosas que pasaron,

como la serenata en la ventana

que a los yuyos del fango subyugaron.


Y hoy la luz de la luna suburbana

con nostalgias por barrios que cambiaron,

siento que alumbra mi calle lejana.

 



 

 


 

 

Finalista V Concurso de Sonetos. Te eché de menos.

Publicado en el libro: Rayo del alba.

Creatividad Literaria. España. Diciembre 2020.

Soledad de arena

El sol en la playa caía

en nuestra última despedida,

y mucha angustia no tenía

cuando te fuiste de mi vida.


Pero en la tarde que moría

te eché de menos con mi pena,

mientras a la playa veía

como una soledad de arena.

 



 

 


 

 

Finalista V Concurso de Micropoemas. Te eché de menos.

Publicado en el libro: Rayo del alba.

Creatividad Literaria. España. Diciembre 2020.

 

Insistencia

Ella me echa de menos y quiere que vaya a buscarla allí donde se encuentra para volver a estar juntos, porque desde que nos separamos está muy sola y tiene muchas cosas para contarme. Cuando le conté al psiquiatra que todas las noches ella me visita insistiendo con ese pedido, me aconsejó que me niegue, porque eso no tiene sentido y nada bueno puede salir de ese reencuentro. Pero yo también estoy muy solo y la echo de menos, y por eso he comprado un revólver para reunirme con ella.



 

 

 


 

 

Mención del Jurado V Concurso de Micronarrativas. Te eché de menos.

Publicado en el libro: Rayo del alba.

Creatividad Literaria. España. Diciembre 2020.

Embrujados por la luna

Observa la luna llena

que en un banco están sentados

en una plaza serena

tímidos enamorados.



Por ella son embrujados

infundiéndoles valor,

y entonces muy excitados

se les desata el fervor.



Besándose embelesados

se abrazan con mucho ardor,

y por la luna incitados

tienen deseos de amor.

 


 

 

 


 

 

Finalista V Concurso de poesías. Embrujados.

Publicado en el libro: Horas mágicas. 

Creatividad Literaria. España. Diciembre 2020.

Un extraño personaje

 En una antigua librería de la ciudad, las malas lenguas decían que allí se daban cita las almas en pena de famosos escritores. La atendía un joven vendedor con mucha deferencia a los clientes que se dirigían a las mesas rebosantes de libros viejos o usados. Sin embargo no tenía paciencia con aquellos que se la pasaban leyendo los libros de ojito y menos con los extraños personajes que normalmente se dirigían al sótano y permanecían mucho tiempo revisando o consultando los ejemplares antiguos y agotados.

Un mediodía estaba cerrando la librería durante una hora para almorzar, cuando notó en el sótano la sombra de alguien que había entrado subrepticiamente y permanecía leyendo un libro sin haberse percatado de nada. Entonces, enervado por esa circunstancia, lo encerró con llave en ese recinto sin ventilación y con olor penetrante de humedad. Luego extendiendo sobre el mostrador un repasador, empezó a comer con parsimonia un sándwich, hasta que transcurrido un buen rato, sonrió al escuchar unos golpes desesperados en la puerta.

Al abrirla, apareció la imagen de un hombre de larga cabellera, bigotes, barba recortada y vestido como un noble español del siglo dieciséis.

¿Quién es Ud.? ―, le preguntó completamente sorprendido .

Mi nombre es Miguel de Cervantes Saavedra, caballero. Estaba ojeando una vieja edición del Quijote y Ud. me ha dejado encerrado en el sótano.

 


 

 

 


 

 

Finalista V Concurso de Cuentos breves. Embrujados.

Publicado en el libro: Horas mágicas.

Creatividad Literaria. España. Diciembre 2020.

miércoles, 16 de diciembre de 2020

Besos

Obnubilado,

quiere besar sus labios

con la mirada.


Sus labios buscan,

pero siente sus besos

fríos y esquivos.


Tiene nostalgia,

y con un arrebato

besa la foto.

 


 

 

 


 

 

Finalista VI Concurso de Haikus. Recuerda.

Publicado en el libro: Calejón sin salida.

Mundo Escritura. España. Diciembre 2020.

Parque solitario

Solitario el parque vive el ocaso

soplando en las sombras un suave viento,

mientras en el lejano firmamento

el sol a la noche va dando paso.

 

Luego bajo un claro de luna escaso

se encienden las farolas al momento,

produciendo un reflejo amarillento

que esa oscura soledad no hace caso.

 

Surge la melodía de un silbido

en un sendero mal iluminado

de un borracho que busca así el olvido.

 

Y entonces sufre ese parque olvidado

esos tristes acordes en su oído

que al silencio en la noche ha consternado.

 


 

 

 


 

 

Finalista VI Concurso de Sonetos. Recuerda. 

Publicado en el libro: Calejón sin salida.

Mundo Escritura. España. Diciembre 2020.

Recordándolo

Un día estuve resentida,

y quise buscar olvidarlo

en otro cuerpo y otra piel.

 

Pero no logré confundida,

poder dejar de recordarlo

con el mismo cariño aquel.


Y ahora estoy arrepentida,

por querer de mi alma apartarlo

tratando de no serle fiel.

 


 

 


 

 

Finalista VI Conrcuso de Minipoemas. Recuerda.

Publicado en el libro: Calejón sin salida.

Mundo Escritura. España. Diciembre 2020.

 

Lágrimas de emoción

A través del argumento de la novela que está escribiendo, el poeta ha decidido incluir en la trama algunas aventuras de su vida, recordando anécdotas que retornan desde un lejano olvido, las que va reviviendo en sus personajes. Y al volcar en ellos reacciones sentimentales de su vida, con sus alegrías y tristezas, mientras con su pluma va escribiendo la novela, invadido por la melancolía, sobre el papel van cayendo lágrimas de emoción.



 

 

 

 


 

 

Finalista VI Concurso de Minicuentos. Recuerda.

Publicado en el libro: Calejón sin salida.

Mundo Escritura. España.Diciembre 2020.

 

lunes, 14 de diciembre de 2020

Espantoso escalofrío

Cuando logré entrar en esa vieja habitación cerrada durante tanto tiempo en los recuerdos de mi primer amor de juventud, vi esparcidos por el suelo unas postales y fotos de aquellos años estudiantiles. En las paredes colgaban lienzos que yo había pintado y le había regalado a ella. Pero de pronto, un espantoso escalofrío recorrió todo mi cuerpo, cuando descubrí su esqueleto dormitando sobre el sofá. Fue allí cuando me desperté sobresaltado, completamente destapado y tiritando de frío.

 

 


 

 


 

 

Finalista VI Concurso de Microrrelatos. Queridos fantasmas.

Publicado en el libro: En las estrellas.

El Muro del Escritor España. Diciembre 2020.

Verano fogoso

Con incendios como estampas de muerte

el sol con su boca de fuego abrasa,

con ímpetu el calor global arrasa

y al espacio boscoso lo revierte.


La humanidad está afectada en masa

porque el desatino signó su suerte,

y ese verano busca hacer inerte

a la vegetación que ya es escasa.


Animales avanzan hacia el río,

ardorosos y con su piel quemada

sufriendo en un planeta moribundo.


Y con ese calor eterno e impío,

el hábitat natural se degrada

mientras el sol va derritiendo al mundo.

 


 

 

 


 

Finalista IV Concurso de Sonetos. Luis de Góngora.

Publicado en el libro: Haikus y Sonetos LIII.

Letras como Espada. España. Diciembre 2020.