Se despereza en el parque la vida
envolviéndome en una brisa suave,
mientras bajo la luz del alba un ave
le canta a la noche su despedida.
En el ocaso, con mi alma afligida,
le confesé mi amor en tono grave,
y esta mañana será el día clave
porque ayer no estaba ella decidida.
Hoy la belleza todo lo ha colmado,
y sentado en un banco de madera
aguardo su respuesta esperanzado.
Y en este amanecer de primavera,
cuando ella se va acercando a mi lado,
siento como si el parque floreciera.
Finalista XII Concurso de Sonetos. Caleidoscopio de letras.
Mundo Escritura. España. Junio 2026.

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