Sentado
en un banco del parque, el poeta veía como el sol de la tarde iba
cayendo en el ocaso, cuando tuvo deseos de escribir una poesía. Pero
él sabía que su inspiración todavía debía esperar, inmersa en la
soledad de su existir. Y luego que el sol agonizara entre las sombras
y se encendieran las farolas, su inspiración renació como todas las
noches, bajo el resplandor de la luna.

Finalista VI Concurso de Minicuentos. Un libro, una vida.
Publicado en el libro: Hojas de un libro.
Mundo
Escritura. España. Mayo 2020.
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