Bruscamente la tarde se ha aclarado
y ya pasó la lluvia minuciosa,
pero en mi memoria no fue otra cosa
que una lluvia que ocurrió en el pasado.
Durante la lluvia fui recordando
mi juventud en una calle hermosa,
en la que encontré en el agua una rosa
que regalé a mi novia enamorado.
Las gotas que empañaron los cristales
se han ido de mi ventana mojada,
junto con ese cielo gris cubierto.
Pero en aquellos recuerdos finales
oí de mi madre su voz amada,
como si aún ella no hubiera muerto.
Finalista XI Concurso de Sonetos. Recordando aprendí.
Creatividad Literaria. España. Abril 2026.

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