miércoles, 9 de mayo de 2018

El extraño espejo oval

Un viejo ropero de roble que tenía en una de sus puertas un enorme espejo oval, me llamó poderosamente la atención en la vidriera de un negocio de antigüedades. Cuando entré al local a preguntar, el vendedor me dijo que el anterior propietario le había dicho que ese espejo era mágico. Entonces decidí adquirir el ropero, el que luego instalé frente a la cama de mi dormitorio.
Al  irme a acostar en la noche, pensando en lo que me había dicho el vendedor, me quedé observando como el espejo del ropero me reflejaba junto a los barrotes del respaldo de bronce de mi cama, mientras lentamente trataba de conciliar el sueño.
―  Acércate hacia mí ―, me dijo de pronto mi imagen en el espejo con voz imperativa, ante mi completa sorpresa y perplejidad.
Muy intrigado me levanté rápidamente de la cama y me acerqué hacia el espejo oval para dilucidar de que se trataba ese misterio y cuando me paré frente a él, vislumbré con gran incredulidad que el espejo no reproducía fielmente mis movimientos. Parecía que mi figura reflejada en el espejo tuviese vida propia.
Fue allí cuando repentinamente sentí como que mi voluntad era dominada por el espejo, mientras observaba a mi imagen haciendo algunos movimientos que yo imitaba, sin poderlo evitar. Era como que la imagen que reflejaba el espejo había asumido mi propia personalidad y yo sólo era ahora la figura reflejada.
Desesperado, pensé que no me quedaba otra alternativa que tratar de destruir ese maleficio y con todas las fuerzas que me quedaban le dí un puñetazo tan terrible al espejo, que escuché como produjo un enorme estruendo al hacerse añicos. Fue en ese preciso instante que me desperté y la oscura imagen del dormitorio cobró realidad ante mis ojos. Me incorporé en la cama como impulsado por un resorte, respirando honda y profundamente durante unos segundos, sin poder creer aún que todo aquello había sido una pesadilla.
Cuando lentamente la conciencia de la realidad llevó a mi mente de regreso al escenario de mi existencia sobre esa cama de sábanas revueltas, traté de encender el velador de la mesita de luz para ver que había pasado con el espejo oval. Allí fue cuando me di cuenta que mi mano estaba ensangrentada y el velador destruido en el piso, porque en mi sueño le había dado un tremendo puñetazo.









Seleccionado Concurso de  Historias de suspense o terror.
Incluido en libro: Antología Historias de suspense o terror II.
Letras con Arte: España. Mayo 2018.

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