Por fin conseguí hacer acopio de valor y decidí declararle mi amor. Entonces, preparé concienzudamente mi indumentaria, mis gestos y mis palabras. Todo estaba perfectamente calculado cuando me dirigí hacia la pequeña heladería del centro comercial donde ella atendía. Pero allí, entre los pasillos plagados de escaparates, habían colocado en su lugar una máquina expendedora. Completamente decepcionado, elegí un bombón helado, que me causó un profundo dolor de muelas.
Finalista X Concurso de Micronarrativas. Así te lo cuento.
Incluido en el libro: El pozo de los sueños.
Creatividad Literaria. España. Enero 2026.


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