Era
ya la medianoche y luego de su huida, lo perseguí por el
parque bajo la luz de la luna llena que teñía todo de gris. Cuando finalmente lo alcancé, se quedó agazapado y al asecho
junto a una fuente, con sus enormes ojos que brillaban sobre el
espejo de agua. Estaba muy nervioso y de su imagen tensa emanaba una
actitud sumamente agresiva. Entonces me acerqué silenciosamente, y
cuando me reconoció en medio de esa tenue oscuridad, comenzó tranquilamente a ronronear.
Finalista V Certamen de Microrrelatos. Mesa de Ocaña.
Publicado en el libro: Tras el tiempo.
Letras como Espada. España. Agosto 2019.
Letras como Espada. España. Agosto 2019.
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