Estoy sentado en un banco del parque, con la mente y el corazón envuelto en los recuerdos. El silencio solo cede ante el roce de las hojas que danzan con el viento. De pronto, aparece un pequeño colibrí que revolotea sobre unas flores. De flor en flor, pienso que busca el alma de mi esposa. Al fin la descubre oculta en un pétalo, la recoge con ternura y se la lleva en su diminuto pico hasta perderse en el cielo.
Finalista XII Concurso de Minicuentos. Cosas pequeñas.
Mundo Escritura. España. Octubre 2026.

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