martes, 26 de mayo de 2026

Pluma traicionera

El rey, sumido en una apatía que empañaba sus noches, confesó su desdicha a un escritor. Este le obsequió un manuscrito de artes eróticas, que según le juró, lo había redactado especialmente a fin de devolverle su virilidad. Al ejecutar aquellas lecciones, el monarca recuperó un vigor divino y pensó condecorarlo con oro y laureles. Pero al descubrir que fue la reina quien le había dictado los pasajes más inspirados, el rey, sintiéndose traicionado, cambió de opinión y lo mandó a prisión.




Finalista XII Concurso de Microrrelatos. Letras y más letras.

El Muro del Escritor. España. Mayo 2026.

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