jueves, 15 de febrero de 2018

Encargo equivocado

En la noche tuvo una pesadilla aterradora. Soñó que llamaban a la puerta de su casa y al abrirla se encontró cara a cara con un sicario, quien sin hablar sacó su arma y le disparó a quemarropa. Al instante notó que éste abrió los ojos con un gesto de asombro, porque el destinatario del disparo evidentemente no era él.
Fue en ese momento que se despertó sobresaltado con un dolor intenso en el pecho. En esa mañana de domingo el sol entraba por la ventana y decidió permanecer un buen tiempo sentado en la cama para tratar de calmarse. Mientras poco a poco se iba recuperando del dolor, pensó que esa pesadilla había sido el producto de la abundante comida y bebida que había ingerido en la cena de esa noche con sus amigos.
Después de levantarse vio por la ventana abierta a algunas mujeres que con una Biblia en su mano caminaban por la calle predicando su doctrina, como sucedía todos los domingos por la mañana en el barrio donde vivía. Inmediatamente escuchó los golpes en la puerta y no las iba a atender como en otras ocasiones. Pero esta vez pensó que escuchando el mensaje de paz, bondad y esperanza de esas mujeres, podría mitigar toda esa angustia que había sufrido en aquel horrible sueño y les abrió la puerta.
Pero las religiosas habían pasado de largo y el que golpeó la puerta fue el sicario, quien sin hablar y con su arma en la mano le disparó a quemarropa, y luego abrió  los ojos con un gesto de asombro.



 

 

 

 

 

 

 

Mención del Jurado II Concurso de Cuento breve:

El color del invierno.

Incluido en el libro: Páginas abiertas.

Tu Concurso Literario. España. Febrero 2018.



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