martes, 10 de octubre de 2017

El niño ofendido

Cuando todos los días iba caminando hacia el trabajo por una calle de mi barrio, un niño me sacaba la lengua, burlándose desde la ventana de su casa. Un día, para hacer una pequeña travesura, también yo le saqué la lengua, y ante mi sorpresa, el niño me gritó furioso, muy enojado por mi actitud. Entonces, cuando me acerqué sonriendo para calmarlo, me dijo que él nunca había querido ofenderme, pero que yo lo había hecho con mala intención.







 





Finalista III Concurso de minicuentros Cosas pequeñas. 
Incluido en el libro Silencios.
Mundo Escritura. España. Octubre 2017.

 

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