jueves, 21 de noviembre de 2019

Dependencia tecnológica

Había una vez un niño que el día de su cumpleaños les pidió a sus padres que le regalaran su primer celular. Al niño le gustó mucho ese regalo, el que siempre lo acompaña en su vida y es un elemento que le resulta indispensable para desempeñarse en esta sociedad moderna, donde el que no tiene celular no existe.
A partir del momento que se lo regalaron, el celular le gustó, porque lo usó para divertirse con los jueguitos, hablar, enviar mensajitos, chatear, sacar fotos y mandarlas por Internet a sus amiguitos, escuchar música, saber la hora o usar el buscador para conocer alguna información importante o la respuesta a algún interrogante. Además, le permitió contar con la seguridad de estar siempre comunicado con sus padres.
Pero también a partir de ese día no le gustó el tener que estar dependiente de él. Tuvo que acordarse de decirles a sus padres que le paguen las tarifas, programarlo, recordar las contraseñas, cargarle la batería, buscar afanosamente los vínculos de Internet para conectarse y tener muchos disgustos al recibir llamadas o propagandas molestas e innecesarias. Además, tuvo que tomar prevenciones para no perderlo o que se lo roben, y debió tratarlo con mucho cuidado y delicadeza para no deteriorarlo o que se le caiga al suelo.
El niño ya nunca podrá olvidar aquel día de su cumpleaños cuando sus padres le regalaron su primer celular. A partir de ese instante ingresó muy gustoso en la era digital de este nuevo mundo globalizado, pero como contrapartida deberá estar dependiente de él durante el resto de su vida.








Seleccionado Concurso de Relatos breves.
Publicado en el libro: Me gusta, no me gusta.
Letras con Arte. España. Noviembre 2019.

domingo, 17 de noviembre de 2019

Misterio en la estación

El joven viajaba sentado en el tren para dirigirse a la oficina, tratando de terminar de leer el libro de intriga y misterio que había adquirido el día anterior y que estaba muy apasionante. Como cada capítulo se le hacía más interesante, estaba ansioso por conocer el desenlace de la trama. Cuando el tren llegó a destino, aún no había llegado al final y al abrirse las puertas del vagón, se dirigió presurosamente hacia ellas, porque había observado en su reloj que llegaría tarde al trabajo.
Al bajar a la estación comprobó que estaba prácticamente vacía y mientras caminaba rápidamente hacia la salida del andén, comenzó a notar unos pasos tras suyo y se dio vuelta para ver si alguien lo seguía. Pero grande fue su sorpresa al comprobar que no había nadie cerca y además, el sonido de los pasos habían cesado misteriosamente.
Muy sorprendido recordó inmediatamente que en el argumento de la trama del libro que estaba leyendo, le había pasado lo mismo al personaje principal de la novela. Sin pensarlo dos veces siguió caminando con premura y cuando ya tenía un pie en el umbral de la puerta de salida, quedó petrificado al sentir una mano que lo sujetaba por el hombro, tal cual le había sucedido al protagonista, donde luego el asesino le clavaba el puñal.
Cuando giró la cabeza horrorizado, descubrió que por suerte el hombre que lo sujetaba era el guardia del tren, que con una sonrisa le devolvió el libro que había dejado olvidado en el asiento.











Finalista IV Concurso de Relato breve. Tiempo de otoño. 
Publicado en el libro: Ante el espejo.
Tu Concurso Literario. España. Noviembre 2019.

miércoles, 13 de noviembre de 2019

Morir de sed

Esos recuerdos siempre resurgen
con ecos trágicos del pasado,
que martillean en mi cerebro.

Su imagen permanece en mi mente,
como si ella fuera el rictus cruel,
de una triste burla del destino.

Cuando ella me lo confesó todo
mi alma sintió su infidelidad,
y fue el inicio de mi delirio.

Si esa noche la hubiese dejado
hoy mi vida tendría agua fresca.
¡Y yo elegí morirme de sed!













Finalista V Certamen de poesías. Letras como Espada.
Publicado en el libro: Cortando el viento.  
Letras como Espada. España. Noviembre 2019.

miércoles, 30 de octubre de 2019

Las nubes del mar

A unas nubes del cielo que nacieron temprano 
les pedí que me cuenten las historias del mar,
y las errantes nubes me dieron una mano
con varios misterios que quisieron revelar.

Me relataron leyendas de naves perdidas
por una sirena que lejana apareció,
y de una barcaza con entrañas carcomidas
que por siempre encallada en las rocas se durmió.

Me narraron historias de viejos marineros
que en los distintos puertos encontraron amor,
y que navegando en las noches con sus veleros
de sus tristes soledades sintieron temor.
 
Mencionaron aventuras épicas pasadas
que con furia Neptuno y Eolo provocaron,
levantaron gigantescas olas encrespadas
y en segundos, millares de naves destrozaron.

Al escuchar de las nubes esas fantasías
yo unos versos les quise dedicar,
los que escribí imaginando bravas travesías
sobre inquietas olas, en la inmensidad del mar.
















XXVIII Concurso de Poesía Teresita Aguilar Mirambell. 
AGECO. Asociación Gerontólogica. Costa Rica. Octubre 2019.

lunes, 28 de octubre de 2019

Noche triste

Cuando el día se hace noche,
y el sol con la luna muere
suspiro con esperanzas.
Y cuando la noche es día,
con la esperanza perdida
yo me siento solo y triste.
Es que tú no apareciste,
en aquella noche fría
que dijiste que vendrías.
 











Seleccionado V Concurso de poesías. La noche.
Publicado en el libro Poetas nocturnos V.
Diversidad Literaria. España. Octubre 2019.

lunes, 21 de octubre de 2019

Nota de despedida

El sol del verano la acompaña por la costa del mar hacia el muelle, llevando en su mano una nota manuscrita, diciéndole que regresa con su esposa y la espera en el muelle para la despedida. Camina con una angustia llena de reproches en su pecho y un secreto que quiere develarle le carcome el alma.
― “¿Tan falsas fueron sus promesas de quedarse o acaso ese amor era solo una utopía?”―, se pregunta, mientras camina envuelta en una cálida brisa marina.
Cuando llega al embarcadero, el reloj le indica que es tarde porque la nave está lista para partir y comprende que ya no habrá revelación de ningún secreto, ni lágrimas de despedida.
Desesperada trata de fijar la vista esperando verlo por última vez, pero el barco ya se hace a la mar y entonces se queda parada en el muelle mirando como se aleja, hasta que finalmente desaparece de sus ojos en en el horizonte. Luego, se acerca a la playa, se descalza y deja caer el papel en la arena, mirando como el agua salada va dispersando lentamente la tinta de la escritura.
De pronto, emite una sonrisa cuando una vibración invade a su cuerpo, mientras una tibia ola acaricia sus pies desnudos. Es que en ese momento, siente que con ese ser gestado en sus entrañas, una luz de felicidad comienza a encenderse en su vida.












Seleccionado Concurso de Relatos breves.
Publicado en el libro: De testigo el mar II.
Letras con Arte. España. Octubre 2019.

sábado, 12 de octubre de 2019

Amor alocado

Ese amor alocado,
apasionado y triste,
está dentro de su alma
y siempre lo estará.

Al irse de su vida
sintiendo que lo quiere,
sabe que lo ha perdido
y ya no lo verá.

Pero quedan sus besos
clavados en su mente,
y el corazón le dice
que no lo olvidará.










Finalista IV Concurso de Poesías. Amor, Amor.
Publicado en el libro: Amores.
Tu Concurso Literario. España. Octubre 2019.

Angustiosa soledad

Era el ser dominante de todas las especies, que volaba en el paraíso de un pequeño planeta verdoso del universo, sintiendo los atributos del poder de su inteligencia. Sin embargo, la realidad era que se encontraba solo y sin ninguna compañía de su propia especie. 
Cuando el día llegó a su fin, se posó en la rama de un árbol y se abrigó, acurrucándose entre sus plumas para dormir en la noche. Pero como sentía mucha tristeza en su corazón, no podía conciliar el sueño. Entonces, se incorporó y levantando la cabeza hacia las estrellas, apoyó firmemente las alas sobre el cuerpo en actitud quejosa e hinchando el plumaje de su cuello, alzó su pico y emitió un canto sublime hacia el cielo. 
Dios mío… Gracias por crearme en este paraíso a tu imagen y semejanza, pero sucede que estoy muy angustiado, porque me encuentro completamente solo y necesito una compañía que me brinde amor en esta vida. Por favor… ayúdame. 
Por un instante escuchó el eco de su propio canto al que nadie respondió. De pronto, vibraron sus plumas y sintió un gran dolor. Era como si le hubieran extraído una costilla de su cuerpo. ¿Le concedería Dios lo que le había pedido, o acaso ese dolor era una utópica ilusión creada por su propia ansiedad?
En tanto, en el cielo el creador comenzó a moldear rápidamente una figura con barro, mientras con una sonrisa pensaba que le había pasado lo mismo con un tal Adán, que vivía en otro paraíso de un pequeño planeta azulado del universo. 
















Mención del Jurado IV Concurso de Relatos breves. Amor, Amor.
Publicado en el libro: Amores.
Tu Concurso Literario. España. Octubre 2019.

Nubes

Nubes balean
con proyectiles de agua
a los paraguas.
 
La blanca nube
parece una sonrisa
del firmamento.

En esa tarde
entre nubes doradas
el sol se escapa.

















Finalista V Concurso de Haikus. Cosas pequeñas.
Publicado en el libro: Pequeñas cosas.
Mundo Escritura. España. Octubre 2019.

Confesión escabrosa

Me desperté en la mañana
esperando en ese día
que la pasión seguiría
aunque tú estabas lejana.
Fue allí que de buena gana
me confesaste una cosa
que era triste y escabrosa
mostrando arrepentimiento,
y en ese mismo momento
dejaste de ser mi diosa.
 
 












Mención del Jurado V Concurso de Décimas.Cosas pequeñas. 
Publicado en el libro: Pequeñas cosas. 
Mundo Escritura. España. Octubre 2019.

Efímera flor

Una tarde nació en una maceta,
un cactus que me llamó la atención,
y al inspirarse mi alma de poeta,
con amor observé su evolución.
Al año tuvo una flor muy hermosa,
pero de breve vida en mi balcón,
y esa pequeña y efímera cosa,
originó en mí una dulce emoción.














Finalista V Concurso de Minipoemas. Cosas pequeñas.
Publicado en el libro: Pequeñas cosas.
Mundo Escritura. España. Octubre 2019.

miércoles, 9 de octubre de 2019

Bajo la lluvia

Oh, lluvia feliz de ayer…
Cuando te esperaba bajo la lluvia,
aparecías con tu ternura
y yo te buscaba con ansiedad.
 
Oh, lluvia triste de hoy…
Ya no te espero bajo la lluvia,
pero recordando tu ternura
yo te busco en mi soledad.


 








Finalista V Certamen de Micropoesías. Melgar.
Publicado en el libro: Oda al tiempo.
Letras como Espada. España. Octubre 2019.

El que a hierro mata ...

Tenía fama de ser uno de los mejores sicarios porque era expeditivo en el cumplimiento de las órdenes que se le encomendaban. En un primer sobre le indicaban el nombre de la persona a eliminar, y luego recibía un segundo sobre con el pago del dinero por los servicios prestados.
Un día apareció muerto en su cama matrimonial envuelto en un charco de sangre. Sobre la mesita de luz había un sobre conteniendo un papel con su nombre. Su mujer fue quien recibió el segundo sobre.














Finalista V Certamen de Microrrelatos. Melgar.
Publicado en el libro: Oda al tiempo.
Letras como Espada. España. Octubre 2019.

miércoles, 2 de octubre de 2019

El otro yo del ingeniero

Era un ingeniero que durante sus sueños le aparecía un otro yo poético, que lo hacía disfrutar del amor en una existencia feliz. Pero un día que tuvo un desencanto amoroso con su novia, decidió enfrascar su vida solo en el mundo científico que rodeaba su trabajo, como una forma de tratar de olvidar. Entonces, cuando le pidió al otro yo de sus sueños que no apareciera más, éste lo miró muy apenado y mientras se alejaba, le dijo que lo dejaba para siempre.
Al despertarse por la mañana descubrió que su espíritu se había transformado y ahora la vida la veía con un sentido mucho más real y materialista que antes. Pero al llegar a la oficina técnica donde trabajaba y contarles todo a sus compañeros, quedó completamente sorprendido cuando éstos se pusieron tristes y le dijeron que no se preocupara, porque seguramente muy pronto su otro yo regresaría nuevamente con él.
Luego de esta inesperada respuesta, buscó en el cajón de su escritorio una hermosa poesía que en aquellos tiempos de sus sueños poéticos le había escrito a su novia, pero cuando se puso a leer esas estrofas que exaltaban el amor, no pudo disfrutarlas, porque su sentimiento de amor se lo había llevado su otro yo. 













Seleccionado V Concurso de microrrelatos.
Publicado en el libro: Lo encontré en un sueño. 
Versos Compartidos. Montevideo. Uruguay. Octubre 2019.

domingo, 29 de septiembre de 2019

La noche

Llega la noche
y la luz del ocaso
alumbra un beso.

Al asomarse
en el parque la luna
la pasión nace.

Noche y amores
se encuentran con la luna
en cita eterna.

Ocultan sombras
bajo un claro de luna
amor furtivo.

Cuando la luna
en el cielo fenece
el amor llora.

Huye la noche
y cantan en el alba
aves del parque

Emerge el día
y quedan de la noche
solo recuerdos.








Seleccionado V Certamen Internacional Poesías Siglema 575
Incluido en el libro: Di lo que quieres decir.
Ediciones De Scriba NYC. Puerto Rico. Septiembre 2019.





viernes, 20 de septiembre de 2019

Estabas en mis sueños

En mi sueño te descubro en la arena
recostada a la sombra de una duna,
y cuando veo el brillar de tus ojos
siento bajo el sol que alumbra la luna.

En el ardiente besar de tus labios
percibo el sabor de brisas salinas,
mientras oigo el chillar de las gaviotas
y el murmullo de las olas marinas.

Pero cuando despierto frente al mar
me encuentro solitario y compungido,
porque en mi sueño yo te dí mi amor
y tú de mi mágico sueño has huido.
 













Finalista IV Concurso de Poesías. Junto al mar.
Publicado en el libro: Reloj de arena.
Tu Concurso Literario. España. Septiembre 2019.