Luego de la tormenta
queda un árbol caído
en el medio del parque
y al aire se desnudan
sus raíces enfermas.
Pero ese árbol derruido
no se da por vencido.
Y en su afán de vivir,
en un supremo esfuerzo
mitiga con su savia
el deterioro de hojas
y el marchitar de flores,
luchando contra el viento
que deshoja sus ramas.
Finalista X Certamen de Poesías. Mesa de Ocaña.
Letras como Espada. España. Agosto 2026.

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