miércoles, 22 de julio de 2026

Héroe de azotea

En la Ciudad, el aire acondicionado solo se nota cuando falta. Para el joven ingeniero recién graduado, era una partitura en armonía; su campo de batalla eran los equipos y los conductos que serpentean como venas en los edificios.

Durante una ola de calor histórica, con el asfalto derritiendo suelas y ánimos, recibió una alerta crítica: el sistema de refrigeración de un Hospital del la Ciudad estaba al límite. Si los servidores se sobrecalentaban, se perderían historias clínicas y el monitoreo en tiempo real de terapia intensiva. Era su primer gran desafío.

Subió a la terraza al mediodía, bajo un sol intenso que quemaba la piel. Detectó una falla en el control de los equipos por la falla de un sensor, con precisión de un relojero. El sudor le nublaba la vista y no lo dejaba trabajar normalmente, pero debía seguir, porque sabía que del éxito de su tarea, dependía que los médicos pudieran salvar vidas.

Recalibró presiones, limpió filtros y reconfiguró el sistema. Cuando el sonido de los compresores se estabilizó y el aire frío volvió a circular normalmente, bajó de la azotea completamente agotado, pero feliz. Nadie supo que, gracias a este héroe anónimo, las máquinas seguían funcionando.

Esa noche, en el silencio de su hogar, sintió la brisa fresca de su living. Sonrió al saber que en el hospital los monitores seguían marcando los latidos constantes de los corazones.





Finalista XI Concurso de Cuento breve. Héroes cotidianos.

Creatividad Literaria. España. Julio 2026.

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