En aquella nublada mañana
cuando siento los rayos del sol,
se atenúa mi triste soledad
porque esa luz ilumina mi alma.
Y así, como por arte de magia
mi mente abre el álbum de recuerdos,
y resurge en el parque el amor
del inventario de mi pasado.
Y de pronto siento su presencia
al ver las flores que me rodean,
¡si éramos como unas mariposas
de ese maremágnum de color!
Pero al cubrir las nubes el sol
desvanece esa mágica luz,
que hizo resucitar el amor
por unos instantes de mi vida.
Finalista VII Certamen de Poesías. Mesa de Ocaña.
Incluido en el libro Cielo azul.
Letras como Espada. España. Agosto 2021


No hay comentarios:
Publicar un comentario