martes, 17 de noviembre de 2020

Abuelo ausente

Ayer enterraron al abuelo. Su pequeño nieto que lo quería muchísimo, está hoy muy apenado por su ausencia por motivos sentimentales, dado que ya no podrá acompañarlo en su vida con el cariño que siempre le brindó. También los padres del niño están hoy muy apenados por su ausencia, pero por motivos materiales, dado que ya no podrán cobrar mensualmente su elevada pensión.



 


 

 

Finalista VI Concurso de Microrrelatos. Nuestros Mayores.

Publicado en el libro Tiempo.

El Muro del Escritor. España. Noviembre 2020.

lunes, 16 de noviembre de 2020

El sol

El sol las hiere,

y sangran en el campo

las amapolas.


Día nublado,

se enojan con el sol

los girasoles.


Clarea el mar,

y al graznar las gaviotas

despierta el sol.





 

 

Finalista VI Certamen de Haikus Kobayashi Issa. 

Publicado en el libro Haikus y Sonetos LII.

Letras como Espada. España. Noviembre 2020.

El náufrago

En esa noche de luna llena observó con sus binóculos la estéril lucha de un bote contra el oleaje, hasta que se esfumó de la superficie de las aguas. Luego de un momento, al distinguir al sobreviviente que nadaba hacia la costa, se dirigió hacia al lugar donde arribaría el náufrago. Fue en el anochecer, cuando después de ver a ese hombre subir al bote, al entrar a su casa encontró el cadáver de su esposa, torturada y violada. Mientras iba hacia allí, revisó minuciosamente el filo de su navaja.



 


 

 

Finalista VI Certamen de Microrrelatos.

Publicado en el libro Danza.

Letras como Espada. España. Noviembre 2020.

lunes, 9 de noviembre de 2020

More or less

Tenía previsto rendir el final de inglés técnico para marzo, pero en diciembre me llamó un amigo que me dijo que el examen era una traducción del libro y repasando algo “more or less” y con la ayuda de un diccionario, aprobaríamos fácilmente. Sonreí, porque él siempre empleaba esa pequeña muletilla del “más o menos”, para salir del paso en algunos de sus parloteos en inglés.

Luego de pensarlo bastante tiempo, finalmente decidí presentarme. Pero lamentablemente llegué un poco tarde al examen y cuando entré al aula la profesora pronunciaba pausadamente en inglés algo ininteligible para mis escasos conocimientos del idioma, mientras todos los alumnos estaban escribiendo en una hoja sobre el pupitre. Cuando me senté en el banco al lado de mi amigo, con un gesto le indagué que pasaba y me susurró con los ojos espantados: ¡Está dictando! Nos miramos y repentinamente tomamos la única determinación posible: huir despavoridos ante la mirada atónita de la profesora.

Años después, ya recibidos de ingenieros, mi amigo y yo trabajábamos juntos como consultores en proyectos de instalaciones de aire acondicionado y nos invitaron a una presentación de unos nuevos equipos importados. La reunión era en las oficinas de la firma representante y la disertación la daría un especialista, que había viajado expresamente de los Estados Unidos.

Éramos en total unas quince personas sentadas alrededor de una enorme mesa. A mi me ubicaron justamente en la cabecera, donde estaba el proyector y a mi amigo en la parte trasera. Como el traductor no había venido, el promotor de la firma que nos había invitado y que era además el organizador del evento, nos dijo que no nos preocupáramos, porque él mismo se encargaría de evacuar cualquier duda que pudiera suscitarse con el idioma.

El expositor hablaba muy rápido y en un inglés americano cerrado y yo, por más que trataba de concentrarme, no entendía absolutamente nada y presumo que tampoco el organizador del evento, por la cara de pánico que tenía. El americano era bastante simpático y yo me entretenía viendo los gráficos y las figuras de los aparatos de aire acondicionado que proyectaba en la pantalla. Como era el más cercano, casi siempre me miraba para ver si estaba de acuerdo con lo que decía y yo maquinalmente le mentía asintiendo con la cabeza. ¿Qué otra cosa podía hacer?

Cuando finalizó la disertación, sorpresivamente, comenzó a hablarme directamente a mí que estaba sentado adelante, presumo que para preguntarme mi opinión. Yo lo oía con terror, sin entender absolutamente nada mientras él me hablaba con una sonrisa y cuando terminó, después de lo que fue un siglo para mí, esperaba con ansiedad mi respuesta.

Me quedé en silencio, buscando desesperado con la vista al organizador del evento para que me ayudara con el idioma, pero en ese momento crítico se había escurrido misteriosamente. Estaba perdido y sonrojado hasta la médula, sentí un sudor frío que recorrió mi frente, y paralizado como si fuera una estatua, permanecí mudo sin poder articular palabra.

Al ver que yo no le contestaba, el especialista inquirió a los que estaban ubicados detrás mío, algo que sonaba como: “¿Do you understand me?”. Para mi sorpresa y la de él, ninguno de los asistentes atinaba a responderle y un silencio aterrador nos envolvió a todos. La realidad no podría ser otra: ¡Nadie había entendido absolutamente nada!

De pronto, surgiendo de la penumbra del final de la mesa, sentí la voz de a mi amigo que con un tímido susurro, apenas perceptible, le contestó: “more or less”, y en ese profundo silencio y con mi espíritu atribulado, esa aseveración sonó como si fuera un grito lastimero, pidiendo auxilio en el desierto.

Por suerte, en ese mismo momento apareció el organizador del evento, con una trouppe de mozos y esbeltas chicas, trayendo una picada espectacular, con bastantes bebidas y demás enseres, que nos salvó de esa difícil situación, ante la mirada asombrada del expositor.




Semifinalista V Concurso de Relatos. 

Tema :La vez que peor lo pasé.

Publicado en el libro: Negros Recuerdos.

La Cesta de las Palabras. España. Enero 2013.

domingo, 8 de noviembre de 2020

Noche en el parque

Noche se esconde

cuando el sol del ocaso

alumbra el parque.


Obnubiladas

las aves en tinieblas

vuelan a nidos.


Cantan los grillos

y su eco con las flores

perfuma el parque .


Hay en la noche

luciérnagas con luces

intermitentes.


El parque oscuro

ve asomarse la luna

y amor presiente.


En cita eterna

se encuentran en la noche

luna y amores


No eran farolas

esas luces lejanas

eran estrellas.


Entre las sombras

el chasquido de un beso

rompe el silencio.


La luna llena

alumbra en el sendero

a enamorados.


Poeta es viejo

pero la luna es joven

y lo subyuga.


Amor furtivo

en el claro de luna

no era inspirado.


Rimando versos

va pasando en el parque

la larga noche.


Quiere el poeta

que la luna en la noche

no lo abandone.


Unas estrellas

titilan despidiendo

al cielo oscuro.


El nuevo día

tiene un sol escondido

tras unas nubes.



 


 

 

 

 

 

Mención de Honor VI Certamen de Siglema 575.

Publicado libro de antología: Dí lo que quieres decir 2020.

Scriba NYC. Puerto Rico. Noviembre 2020.

Audio de la poesía:

https://www.youtube.com/watch?v=_wy3j35b73E

jueves, 5 de noviembre de 2020

Fiesta de animales

 La fiesta ya ha comenzado

con dos perros y dos gatos,

pero muchos no han llegado

y han de venir en un rato.


El muy rápido conejo

con toda su complacencia,

aprovechando el festejo

hizo su acto de presencia.


De pronto llegó la rata

con hackers de compañía,

le ofrecieron una bata

pero ella no la quería.


Con repetido lenguaje

pero hablando con decoro,

en su colorido traje

irrumpió en la escena el loro.


Un pequeño pez presente

en su envase de cristal,

nadaba elegantemente

con un brillo sin igual.


Ultimo el camaleón

llegó con lengua a los saltos,

su color en la ocasión

fue cambiando de resaltos.


Y una fiesta divertida

tuvieron los animales,

con suculentas comidas

se olvidaron de sus males.



 


Convocatoria Literaria Taller Virtual IX.

Publicado en el libro Animales.

Blog Beatriz Chiabrera de Marchisone.

Clucellas, Santa Fe. Argentina. Noviembre 2020.

martes, 20 de octubre de 2020

Abuela incrédula

Cuando fui a conocer a mi abuela a su pueblo natal, ella me preguntó por la familia. Entonces mostrándole unas fotos del laboratorio informático, le dije que allí su hijo me había dado la vida, pero que no tenía mamá. Al escucharme ella comenzó a reírse a carcajadas, diciéndome que eso era imposible. Por lo tanto, no me quedó más remedio que quitarme la ropa, arrancarme la fina capa de piel que cubría mi cuerpo y abrazarla cariñosamente con mis brazos metálicos articulados.



 

 

 


 

 

Finalista V Concurso de Micronarrativa. Palabras tras palabras.

Publicado en el libro: Historias.

Creatividad Literaria. España. Octubre 2020.

Deseos aplacados

Sobre las blancas arenas de una playa, vi a una sirena que surgió de las olas y sonriendo se dirigió hacia donde yo estaba, desplegando su cabellera al viento. Cuando estuvo junto a mi, se recostó en la arena y al decirme que yo le gustaba y que quería hacer el amor, quedé gratamente sorprendido. Y mientras ella se contorneaba graciosa, mi ardor se hizo fuego y de erotismo todo entero me encendí. Era un ser increíble con un busto de hermosura, pero mis deseos se aplacaron al ver ese pez bajo su cintura.

Al amanecer del nuevo día, de ese sueño desperté excitado y decidí en la mañana dirigirme muy ansioso a esas playas, para ver si ocurría el milagro de que apareciera realmente la sirena en ese mar encrespado.

Fue allí que divisé caminando a una bella mujer que parecía un hada morena, la que surgió de repente a lo lejos, entre las olas y las blancas arenas. Ella se acercó hacia mi sonriente, desplegando su cabellera al viento, y cuando estuvo junto a mí se recostó en la arena y al decirme que yo le gustaba y que quería hacer el amor, quedé gratamente sorprendido. Y mientras ella se contorneaba graciosa, mi ardor se hizo fuego y de erotismo todo entero me encendí. Era una mujer increíble con un busto de hermosura, pero mis deseos se aplacaron al ver ese bulto bajo su cintura.




 

 

Finalista V Concurso de Cuento breve. Amor, amor.

Publicado en el libro: Amor desdichado.

Creatividad Literaria. España. Octubre 2020.

domingo, 18 de octubre de 2020

Mi pequeño perrito

Desea mi compañía,

la soledad lo entristece,

el enfado lo enfurece,

y a mí me causa alegría.

Es mimoso todo el día,

siempre desea jugar

e ir conmigo a pasear,

y con todo su candor

llena mi vida de amor

con fidelidad sin par.


 

 

 


 

 

Finalista VI Concurso de Décimas. Pequeñas cosas.

Publicado en el libro: Flor en la nieve. 

Mundo Escritura. España. Octubre 2020.

Pequeñas cosas

Tomando café, trataba de aislar mi mente del bullicio reinante en el bar, y me puse a pensar en las pequeñas cosas que disfrutaría en las vacaciones de ese verano. Entonces comencé a caminar por una inmensa playa y luego, parado en la arena, contemplé como las olas del mar trataban de alcanzarme con su espuma. Es allí cuando de pronto sentí que esa espuma me quemaba las piernas. Es que enfrascado en esos pensamientos, había volcado el pocillo de café que estaba tomando.



 

 

 


 

 

Finalista VI Concurso de Minicuentos. Pequeñas cosas.

Publicado en el libro: Flor de nieve.

Mundo Escritura. España. Octubre 2020.

jueves, 15 de octubre de 2020

Tardes poéticas de otoño

El poeta recuerda con nostalgias las tardes de otoño que pasaba con su amada en aquel valle encantado, donde en el atardecer los árboles adquirían un tono amarillo y pardo, y mientras el sol caía gradualmente en el ocaso, se iban alargando las sombras de las colinas. Y al verlas deslizar sobre ese colorido, el valle se convertía ante sus ojos impregnados de poesía, en algo mágico y maravilloso, que los inspiraba a hacer el amor, bajo la incipiente luz de la luna.



 

 

 

 


 

 

Finalista VI Concurso de Microrrelatos. Otoño en el Muro.

Publicado en el libro: Morada. 

El Muro del Escritor. España. Octubre 2020.

miércoles, 14 de octubre de 2020

Soledad

Envuelto en la soledad

ayer traté de buscarte,

y envuelto en la soledad

hoy yo te sigo buscando.

Pero no puedo encontrarte

porque es una soledad

que te ha llevado muy lejos,

y solo dejó tu olvido.



 

 

 


 

 

Finalista VI Certamen de Poesías Melgar.

Publicado en el libro: Nada propiedad.

Letras como Espada. España. Octubre 2020.

 

miércoles, 7 de octubre de 2020

Barrilete cósmico

En el fútbol de vez en cuando

aparece alguien con talento

que crea una bella obra de arte.

Y fue allí en aquel cielo azteca

que los fríos ojos ingleses

vieron a un genio fabuloso.

Salió del ritmo rutinario

y con un pique magistral

fue dejando atrás a rivales.

En una diabólica danza

se dispuso a gambetear

a todo un equipo contrario.

Y un hilo mágico invisible

conjugó pelota con pies

para lograr un gol histórico.

Gracias Dios dijo un relator

llenos de lágrimas sus ojos

y con un nudo en la garganta.

Y ante esa jugada de ensueño

se preguntó de que planeta

surgió ese barrilete cósmico.

Y era Maradona ese artista

quien encandiló a una pelota

que estaba enamorada de él.

 

vhttps://www.youtube.com/watch?v=O8G9ytZg-bM

 

 

 

 


Convocatoria Literaria Taller Virtual VIII.

Publicado en el libro: Un barrilete en la luna.

Blog Beatriz Chiabrera de Marchisone

Crusellas, Santa Fe. Argentina. Octubre 2020.