Cuando la vi tan dulce en aquella fiesta, sentí temor al acercarme que desechara mi invitación, pero sonriente aceptó bailar y desde ese momento comenzó a latir con fuerza mi corazón. Al salir de allí nos amamos en un banco del parque, pero luego de confesarme que era casada nos despedimos para siempre. Y a pesar de lo fugaz de nuestro encuentro, nunca pude comprender como después de aquella noche se me hace tan difícil olvidarla.
Finalista XI Concurso de Minicuentos. Recuerda.
Mundo Escritura. España. Diciembre 2025.

No hay comentarios:
Publicar un comentario