Cuando era niño me decían que por las noches aparecían fantasmas en el parque que estaba cerca de mi casa. Yo sentía temor, porque afirmaban que eran espectros cubiertos con sábanas blancas que flotaban en el aire. Recuerdo que mi madre me calmaba diciéndome que posiblemente había fantasmas que deambulaban en la oscuridad, pero que no hacían ningún daño. Hoy después de mi muerte, ya no siento temor, y me divierto por las noches en el parque asustando a la gente.
Finalista XI Concurso de Microrrelatos. Queridos fantasmas.
El Muro del Escritor. España. Diciembre 2025.

No hay comentarios:
Publicar un comentario