En el atardecer el poeta se sienta en un banco del parque para observar el maravilloso cambio del paisaje. El sol que ilumina en el ocaso va tornándose dorado y mientras languidece como una burbuja rojiza, se va esfumando poco a poco en el dilatado horizonte. Cuando la luz del sol se apaga, mágicamente aparece en el cielo oscuro la imagen plateada de la luna, que con su claridad, llena su alma de amor entre las sombras de la noche.
Seleccionado IX Concurso de Microrrelatos.
Incluido en el libro: Micro Atardeceres.
Diversidad Literaria. España. Septiembre 2026.


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