viernes, 11 de mayo de 2018

El color de la vida

Para llegar a su casa después del trabajo en esa tarde lluviosa de primavera, debía atravesar el inmenso parque, mientras algunas nubes oscuras auguraban un nuevo chaparrón. El parque estaba vacío y teñido de ese gris que rodeaba a  su vida, en la que había sido abandonada por su esposo y debía mantener a sus hijos.
Se detuvo angustiada ante aquella triste estatua de madera tallada en un enorme tronco de un árbol que pretendía simbolizar la vida sacrificada de las mujeres en el mundo, con los brazos extendidos formados por las ramas, como simbolizando una cruz. Fue al reiniciar su marcha cuando de repente se abrieron las nubes y empezaron a iluminar los rayos del sol. Entonces detuvo sus pasos fascinada, porque en el cielo aparecieron los colores del arco iris y se iluminaron las flores creando una multitud de tonos verdes en las hojas. 
Y como si el parque saliese de ese mundo gris que la rodeaba, el color todo lo invadió. Los senderos serpenteados que se habían mostrado oscuros e intrincados, aparecían ahora iluminados y majestuosos. Algunos árboles caídos se levantaban de su letargo y se cubrían de colores y aquella estatua de madera se impregnó de belleza, con la inmaculada imagen de los brazos extendidos en un tono verde esperanza.
Era como si el parque al ver ese abatimiento que la acompañaba, se hubiese despertado de esa tristeza gris en la que había estado recluido, para tratar de hacer renacer en ella una mágica luz que inundara de color a su vida.











Finalista II Concurso de Cuentos breves: Lluvia de abril.
Incluido en el libro: Instantes. 
Tu Concurso Literario. España. Mayo 2018.

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