jueves, 7 de diciembre de 2017

Las hojas secas del árbol

En su juventud el árbol se alegraba mucho cuando en el otoño se le caían sus hojas secas, porque si bien sus troncos quedaban desnudos, el paso del sol lo ayudaba a soportar el frío invierno. En la primavera le renacían hojas nuevas, que con su verdor lo protegían del calor del sol en el verano. Pero ahora, ya viejo y enfermo, sufre al perder esas hojas secas, porque presiente que no le brotarán otras en la primavera.











Seleccionado III Concurso de microrrelatos.
Incluido en el libro: Otoño e Invierno III
Diversidad Literaria. España. Diciembre 2017.

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