martes, 12 de septiembre de 2017

Apuñalar la vida

Si el aire puro se ha contaminado,
los cantares de los pájaros cesan.
Si el hermoso capullo se ha secado,
nunca más las mariposas lo besan.

Si el verde y añoso árbol es talado,
las sombras de sus hojas no regresan.
Si el desecho en el río es derramado,
sucumben los peces que lo atraviesan.

Al depredar el natural ambiente
originando irreparables daños,
los humanos apuñalan la vida.

Todos sufren irremediablemente
envueltos en amargos desengaños, 
sin que en el planeta nadie lo impida.














Finalista I Certamen de sonetos Charles Baudelaire.
Incluido en el libro: Haikus y Sonetos XIV.
Letras como Espada. España. Septiembre 2017.


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