miércoles, 27 de julio de 2016

Sol y sombras

El sol que esta muriendo en el ocaso
más allá de ese horizonte distante,
va formando una burbuja rojiza
y arrastra en su caer a mi ilusión.

Como una solitaria hoja marchita
impulsada por el azar del viento,
mis sueños se dirigen junto al sol
hacia un destino ya sin esperanzas.

Y cuando el último rayo se apaga
la oscuridad gana a mi alma apenada,
y también a ese amor inalcanzable
que se va diluyendo entre las sombras.





Seleccionado I Concurso de Poesía.
Tema versos al sol. Incluido en libro de antología.
Ediciones Liceus España. Julio 2016.




viernes, 22 de julio de 2016

Quijotada del Quijote

Resucitó el noble caballero de triste figura a caballo de Rocinante para defender los derechos humanos. Los molinos de viento perseguidos por la lanza del Hidalgo son ahora los dictadores, policías y militares torturadores, políticos, funcionarios y jueces corruptos, terroristas, secuestradores, narcotraficantes y traficantes de armas.


















Seleccionado I Concurso de Nanocuentos Quijotadas.
Incluido en el libro Quijotadas de Homenaje a Cervantes.
Ojos Verdes Ediciones. España. Julio 2016.

sábado, 16 de julio de 2016

Recuerdo del telegrafista

El telégrafo fue implementado por Samuel Morse en 1844 en los Estados Unidos y consistía en un aparato destinado a transmitir señales a distancia mediante un cable conductor, operando un pulsador sobre un dispositivo electromagnético. Una pulsación rápida, marcaba un punto y otra con una duración mayor una raya, y esa combinación de puntos y rayas se enviaban al lugar de recepción. Allí eran convertidos en letraso números, mediante un código internacional, llamado alfabeto Morse, que se transcribían a un papel denominado telegrama, el que luego se repartía mediante el servicio del Correo. 
El telegrafista era el encargado de enviar y recibir esos mensajes públicos o privados en las oficinas de telégrafos, y en su mesa de trabajo tenían la máquina de transmisión y recepción. Los telegramas llenaron la vida cotidiana de la gente prácticamente durante todo el siglo veinte. Pero el telegrafista en este siglo veintiuno no dormirá nunca más desvelado esperando la llegada de un nuevo día de trabajo, porque el telégrafo cayó en un profundo sueño y el viento del progreso se lo ha llevado consigo, dejando los papeles desperdigados e inmersos en un mar de tristeza. 
El avance de la técnica de las comunicaciones y el uso de satélites artificiales, apoyados por sistemas de computación, ha desactualizado por completo al antiguo telégrafo. Actualmente los mensajes informáticos y teléfonos móviles, sumado a la cantidad de redes sociales en Internet,  son una moderna forma de comunicación mucho más práctica y eficiente. Ello ha provocado que los telégrafos y el oficio de telegrafista  hayan pasado al olvido. 
¿Qué nuevos tiempos borraron esas señales codificadas, transitando distancias inconmensurables y borraron sus puntos y rayas dejando tantas manos huérfanas, sedientas de transmitir noticias importantes? 
Las manos del telegrafista han quedado sin pulsar para siempre, extendidas en una súplica infructuosa y su añoranza no podrá ser saciada con la implantación de los modernos medios de comunicación globalizados.
¿Quién les contará ahora a todos los niños del mundo que nacerán sin conocerlo, la  importancia que tuvo el noble y esforzado oficio de telegrafista y lo útil que fue en su momento el telégrafo y las vidas que han salvado? 
El espíritu del telégrafo se fue y sus mensajes ya no se escucharán más, es cierto, pero el alma del telegrafista, con su destino sin retorno, será ahora capaz de pulsar sus preciados mensajes con los puntos y rayas del lenguaje del recuerdo.














Primer finalista. Concurso literario de relatos.
Incluido en el libro Recuerdos.
Asociación Letras con Arte. España. Julio 2016.

viernes, 15 de julio de 2016

Sueño de juventud

Lanzó una mirada rápida al reloj de la mesita de luz. Eran la cinco de la mañana y sintió una ráfaga de angustia al comprender que ya estaba amaneciendo y que todavía no había podido conciliar el sueño, desvelado por sus pensamientos. Estaba por cumplir dieciocho años y trabajaba como dependiente en el almacén de su padre en el pequeño pueblo donde vivía.
Ya desde muy pequeño tocaba muy bien la guitarra de oído y si bien había participado en alguna fiesta escolar o celebración familiar, ambicionaba con fervor dedicarse a tocar profesionalmente. Pero para ello debía convencer a su descreído padre que necesitaba capacitarse, estudiando en la Ciudad con un profesor que le habían recomendado.
Miró hacia el techo de chapa de su dormitorio pensando que si por lo menos lloviera, el ruido de las gotas le daría una excusa para poder dormir.  Entonces dejo de pensar en todas esas cosas y entre sueños decidió levantarse convencido de que lo mejor que podía hacer era dirigirse a la Ciudad buscando ese objetivo que había definido para su vida. No tardó mucho en ponerse la ropa y tomar la guitarra que siempre era su fiel compañera.
Con ella a cuestas, salió de la casa y buscó que sus pies lo condujeran hacia la Ciudad para ver a ese profesor. Decididamente había tomado la decisión de perfeccionar su arte artístico, y  ser concertista de guitarra sería el destino de su vida, con sus metas, objetivos y ambiciones. Al caminar por las calles hacía bastante frío y en esa mañana no se veía un alma en varias cuadras a la redonda. Los negocios estaban todos cerrados cuando ya terminaban de disolverse las últimas sombras de la noche ante el comienzo del amanecer.
Sintió un escalofrío y decidió caminar más rápidamente para que poco a poco su cuerpo entrara en calor. Luego de atravesar su pequeño pueblo optó por tomar un sendero extraño e intrincado que apareció repentinamente ante sus ojos, porque tenía la completa seguridad que acortaría notablemente el camino. Era una decisión arriesgada y sonrió al tomar ese desafío, porque pensó que seguir por el largo camino normal sería tan fácil como la de su actual trabajo rutinario de dependiente de almacén.
En ese horizonte que le marcaba esa senda sinuosa por la que transitaba, se alegró cuando de pronto se recortó ante su mirada la silueta de la gran Ciudad que lo atraía como un imán y le señalaba que había tomado el camino correcto. Agudizó la mirada para distinguirla bien, pero lamentablemente estaba en un entorno rocoso rodeado de árboles.  Al seguir su marcha el sendero se le hizo pedregoso y cuesta arriba, lo que lo fatigó un poco. Pero a él nada le importaba, obsesionado por llegar a su meta.
Sin embargo, cuando más adelante iba transitando por una zona arbolada, escuchó a lo lejos el murmullo característico del movimiento de agua y al acercarse observó que era un turbulento cauce que le impedía el paso. Su alma comenzó a tener temor y dudar de seguir adelante por allí o volver para retomar el camino normal. Sin embargo, ya no tenía excusas y decidió  mantener en su interior esa firme voluntad de llegar a destino cuanto antes por el sendero que había elegido.
Entonces, decidió atravesarlo saltando y haciendo equilibrio con su guitarra, apoyándose sobre unas pequeñas rocas fijadas en el fondo, y así, consiguió trastabillando pasar entre el torbellino de agua. Había salvado ese obstáculo y luego de reponerse siguió caminando. Unos metros más adelante apareció otro cauce de agua en el bosque y también lo sorteó, para seguir avanzando por el sendero que ahora le parecía más despejado.
Pero sus dificultades no iban a terminar allí, porque el sendero terminaba en una gigantesca muralla rocosa que lo detuvo nuevamente. Buscó por todos los medios la manera de esquivarla, pero no había caso, dado que era tan ancha que se perdía en el horizonte y tan alta y empinada que era imposible escalarla. Pero aún no se había dado por vencido y buscó la manera de atravesarla, porque su destino ya estaba cercano y por ningún motivo debía dejar que esa muralla impidiera su paso.
Finalmente, luego de una paciente búsqueda encontró un túnel oscuro y profundo que estaba oculto tras unas plantaciones. Si bien era un largo pasadizo lúgubre y húmedo, como estaba apenas iluminado por un reflejo que provenía del final del mismo, tuvo esperanzas que pudiera atravesar la muralla. Se dijo que si había llegado hasta ahí, debía continuar y se introdujo como pudo, caminando lentamente por él. Pero a medida que se aproximaba al otro extremo el túnel se fue haciendo más bajo y estrecho, hasta que finalmente le resultó imposible desplazarse caminando.
La incertidumbre y la claustrofobia habían comenzado a invadirlo poco a poco, pero decidió seguir avanzando apoyado sobre sus rodillas y manos con la guitarra amarrada a su espalda, en medio de una oscuridad que sólo alteraba esa pequeña claridad al final del trayecto. A medida que se desplazaba, sus manos se sumergían en una especie de barro gelatinoso, pegajoso y desagradable, mientras sus rodillas resbalaban haciéndole difícil avanzar. El aire se volvía irrespirable y su hediondez lo estaba matando. Quería poder avanzar, pero ello lo estaba obligando a realizar un gran sacrificio en medio de esa realidad adversa y se sentía bastante abatido.
Miró hacia el extremo final del túnel y se reanimó al ver que la pequeña luz estaba mucho más cerca. Siguió deslizándose laboriosamente y si bien la claridad se aproximaba hacia él, cada movimiento le originaba un gran esfuerzo y tenía un enorme cansancio. Pero no se quejaba y una firme voluntad lo animaba. Hasta que cuando llegó al final del túnel, divisó sorprendido la silueta de una pequeña puerta, que le pareció como que formaba una brillante figura geométrica de una guitarra hábilmente dibujada por la luz proveniente del otro lado y que se filtraba a través de los finos intersticios del marco.
Se incorporó como pudo y con su mano vacilante tomó el picaporte y tiró de él. Una luz intensa lo encandiló y después de unos segundos cuando volvió a abrir los ojos, quedó atónito, parpadeando con dificultad para ver lo que tenía ante sí. La luz del sol sobre su rostro lo envolvía y fue en ese preciso momento cuando se despertó sobresaltado, sacudiendo sofocado la cabeza y se sentó en la cama como impulsado por un resorte. Miró hacia la ventana, donde los rayos del sol de media mañana se filtraban por las hendijas de la persiana hacia donde él se encontraba reposando.
La conciencia de la realidad lo fue devolviendo poco a poco al tiempo presente, sobre esa cama de sábanas solitarias y revueltas. Un tenue resplandor incidía en las agujas del reloj que indicaban que eran las diez de la mañana. Con la  boca reseca, se incorporó lentamente y se dirigió hacia la cocina. Abrió la puerta de la heladera y vertió de una botella una abundante cantidad de agua fresca en un vaso, que bebió de un trago.
Luego se dirigió al baño y se mantuvo debajo del chorro de la ducha un largo tiempo, permitiendo que el agua le recorriera el cuerpo como si fuera un suave masaje. Se secó despacio y luego se dirigió a la cocina para prepararse el desayuno pensando en el significado del sueño que había tenido. Evidentemente al abrir esa puerta y despertarse, había atravesado la muralla y allí estaba la luz  que finalmente lo conduciría  a su destino final. Se encontraba ahora lleno de potencialidades y estaba decidido a convencer de una vez por todas a su padre para tomar clases de guitarra en la Ciudad.
Ese sueño de su juventud fue una premonición y una enseñanza de que no era una tarea rutinaria lograr concretar sus ambiciones y deseos de triunfar en la vida, sino que eran necesarios realizar sacrificios. De esa manera, luego que su padre finalmente lo autorizara, tanto su aprendizaje como su posterior carrera artística, fueron encontrando igual que en aquel sueño muchas dificultades y obstáculos en su camino, pero siempre trató de sortearlos mientras iba evolucionando en su técnica. Hoy es un consagrado concertista de guitarra que el éxito y la fama lo acompañan por todo el mundo.



Finalista Certamen de cuentos.
Asociación Cultural Mirador de la Alcarria.
España. Julio 2016.

miércoles, 13 de julio de 2016

La luna del poeta


Mira la luna el poeta encandilado,
la que le sirve de excusa a su locura.
Y se siente muy feliz y enamorado,
con poesías que escribe sin premura.

En su alma es como una novia muy hermosa,
la que lo alienta en su mundo de quimeras.
Es la claridad en su noche amorosa,
la que hace de sus otoños primaveras.

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Finalista. I Concurso de minipoemas.

Tema: Al claro de la luna. 

Incluido en el libro: Todo cambia 

Mundo Escritura. España. Julio 2016.

Todo cambia al anochecer

Sentado en un banco del parque observo como todo el paisaje cambia al anochecer. El sol que ilumina en el ocaso va tornándose dorado, languidece como una burbuja rojiza y se esfuma poco a poco en el dilatado horizonte. Cuando la luz del sol se apaga, mágicamente aparece en el cielo oscuro la imagen plateada de la luna, que con su claridad, resplandece con mi alma entre las sombras de la noche. 














Finalista. I Concurso de Minicuentos.
Tema: Al Claro de la Luna.
Incluido en el libro: Todo cambia 
Mundo Escritura. España . Julio 2016.

Una foto en el desván

Limpiando el desván veo una foto
y observo sus bellos ojos verdes, 
que me están mirando refulgentes
con esa luz que me magnetiza.
¿Por qué será que añoro su ausencia
si ella aún vive dentro de mi alma?
Pero es que solamente en las fotos
su hermosa imagen puedo admirar.


















Finalista. I Concurso de Micropoemas.
Tema Limpiando el Desván. 
Incluido en el libro: Liberación
El Muro del Escritor. España. Julio 2016.

La imagen del espejo

Sabía que debía apartar de mi vida a ese espejo que me reflejaba en el desván con un semblante espectral.
―  Aléjate del espejo ―,  me dijo mi imagen.
― Si me alejo desaparecerás, porque tú existes cuando estoy frente a ti ―, le contesté, reponiéndome de la sorpresa.
― Pero eres tú el que no existe ―, me replicó mi imagen.
Tenía razón,  y entonces me aparté del espejo, porque mi imagen delataría que yo era un alma en pena y quería seguir existiendo dentro de la tenue oscuridad de ese desván.
















Finalista. I Concurso de microrrelatos.
Tema Limpiando el Desván.
Incluido en el libro: Liberación 
El Muro del Escritor. España. Julio 2016.

lunes, 11 de julio de 2016

Contemplando el mar

En la alborada
el mar recibe al sol
enrojecido.

Una gaviota
sobrevuela en el cielo
suave y erguida.

Sobre las olas
el mar con el sol danzan
entre burbujas.

Olas inquietas
van dispersando espuma
sobre la playa.

Allá a lo lejos
el mar azul exhibe
blancos veleros.

En el ocaso
el mar absorbe al sol
enrojecido.

















Finalista. I Certamen de Poesías Haikus  
Incluido en el libro: Haikus VIII Jorge Luis Borges. 
Letras Como Espada. España. Julio 2016.

La senda del tiempo

El tiempo es una senda
de amor y de esperanza,
que va serpenteando
al trascurrir la vida.

Como si fuera un pájaro
en incesante vuelo,
gira una y otra vez
hacia nuestra vejez.

Y al acercarse el fin,
el tiempo nos conduce
muy junto al precipicio,
y nos lleva a la muerte.















Finalista II Certamen de Poesía Tiempo Nuevo.
Incluido en el libro Etérea
Letras Como Espada. España. Julio 2016.

Recuerdos que sobran

Me voy para siempre de este departamento donde compartimos juntos tantas cosas. Te dejo sobre la mesa mi libro de poemas de amor envuelto en una camisa manchada que guardaba en el cajón de mi escritorio. Junto a ella encontrarás las entradas de la película romántica de cuando nos conocimos, donde te enjuagaste las lágrimas de tus ojos en las mangas en esa camisa. Discúlpame si por despecho quemé todas las fotos, junto con las cartas y todos los poemas de amor que guardaba como recuerdo.



Finalista II Certamen Microrrelatos Tiempo Nuevo.
Incluido en el libro Etérea. 
Letras como Espada. España. Julio 2016.

lunes, 4 de julio de 2016

Miremos hacia delante

La humanidad trabaja fervientemente para el desarrollo de la ciencia apuntando al progreso, pero debe ser sensata y pensar en conservar nuestro hogar en este mundo. A este paso, tarde o temprano, la tierra tenderá a convertirse en una piedra muerta, girando y girando en el espacio, sin vida y sin alma. Por favor, miremos hacia delante tratando de evolucionar sin afectar el medio ambiente, tanto para los que viven ahora, como para los que vivirán mañana. ¡Si todavía existe un mañana!



Seleccionado I Concurso de Micronarrativa.
Tema: Mirando hacia delante. Incluido en libro de Antología.
Blog Concursos Literarios en Español. España. Abril 2016.