miércoles, 22 de junio de 2016

La rosa encarnada

Muy enfermo, bastante bebido y con su tristeza a cuestas, se sentó en el atardecer en un banco de madera bajo un gran rosedal de su jardín que ella tanto adoraba. Entonces cortó un tallo con una bellísima rosa roja y se la llevó al pecho pensando que ella era su amada encarnada de rojo. De repente, aparecieron unas nubes oscuras en el cielo y como de la nada comenzó a llover y miró hacia a arriba insistentemente sosteniendo la rosa, como forma de  protegerse con ella y permaneció acostado bajo la lluvia sin poderse levantar, inmerso en los efectos del alcohol. 
Fue allí que recordó aquel día de verano que viajaba con ella por la ruta, cuando comenzó a llover torrencialmente y perdió el control del coche que salió a la banquina, dio dos vuelcos, hasta que lo frenó un árbol enorme. Cuando se despertó dentro del auto destrozado, se reincorporó como pudo y la buscó en medio de la incertidumbre, hasta que finalmente descubrió su blusa roja ensangrentada con su cuerpo sin vida tirado sobre el pasto. Y a partir de aquel momento la soledad y la tristeza inundaron por completo su alma.
Fue un vecino, quien después de unos días lo encontró muerto en el jardín. Estaba acostado sobre ese banco de madera bajo el rosedal y en sus manos aferraba la rosa roja que aún se mantenía radiante sobre su pecho. La tenía tan apretada, que las espinas del tallo se le habían incrustado en su carne y su sangre había producido el milagro de ser la savia para su amada encarnada de rojo.
















Mención I Concurso de Cuento Breve Una Flor para Ti. 
Incluido en el libro: Lluvia de versos.
Blog Tu Concurso Literario. España. Junio 2016.

Poesía y desnudez

Mientras el poeta deliraba con una copa de licor en sus manos, un rayo del sol que moría en el ocaso iluminó la habitación al moverse las cortinas, y entonces creyó ver en su imaginación la figura del cuerpo desnudo de ella apoyado dulce e inocentemente junto a la ventana. Esa imagen de pronto enfervorizó su mente enferma, incrementando la excitación en que se hallaban poseídos sus sentidos y sumido completamente en una loca inspiración, concibió al caer la noche una poesía para evocarla. 
Luego de terminarla la leyó, y al sentirse satisfecho, con vigor y decisión aferró la empuñadura y se cortó las venas con una filosa navaja que reposaba sobre la mesa. Sólo un instante bastó, un suspiro fue suficiente y la imagen de ella se fue diluyendo lentamente hasta desaparecer de su vista. Entonces, con el último aliento y una sonrisa en el rostro, abrazó empapando de sangre a esa poesía indefinible y abstracta, poseedora de un significado que sólo él podía llegar a entender. 
Cuando el cielo comenzó paulatinamente a descorrer el velo de esa larga noche, la tenue luz del alba iluminó al poeta muerto, que estaba apoyado en la mesa sobre la navaja y las estrofas ensangrentadas, en respetuoso silencio con el cuerpo desnudo de ella, lacerado junto a la ventana.





 

 

 

 

 

 

 

Seleccionado I Concurso de Cuento Breve. Lluvia de Abril.

Incluido en el libro Lluvia de Versos.

Blog Tu Concurso Literario. España. Junio 2016.

 

viernes, 17 de junio de 2016

Consuelo a mi pena

En la penumbra de este bar
frente a una copa de licor,
con mi pluma intento volcar
en un poema este dolor.

Al querer mis versos plasmar
se desespera mi conciencia,
y en lágrimas busco calmar
mi desolación por su ausencia.

En esta cruel realidad
mi pena no alivia el contar.
Tal vez, a la fatalidad
sólo la consuele el llorar …















Finalista II Certamen de poesía.
San Isidro Labrador.
Incluido en el libro Almas sencillas.
Letras como Espada.  España. Junio 2016.


Caleidoscopio de letras


― ¿Qué viento puede borrar las figuras de ese caleidoscopio? ―, piensa el poeta, mientras observa como a un niño le brillan los ojos admirando esas maravillosas figuras producidas por azares incansables, sedientos de armoniosos colores.

 ― ¿Por qué entonces no crear con la poesía un caleidoscopio de letras, cuyas palabras permitan en este universo informatizado en que vivimos, seguir soñando con un mundo de fantasía? ―, se pregunta muy ansioso, tras el monitor de su notebook.
 














Finalista I Concurso de Minicuentos.
Tema: Un Caleidoscopio de Letras.
Incluido en el libro: Todo cambia 
Mundo Escritura. España. Junio 2016.


jueves, 16 de junio de 2016

Ilusiones apagadas

En esa hermosa noche de primavera, fui repasando muy apenado en la cama de mi dormitorio los sueños que no pude alcanzar en el invierno. En esos momentos de silencio y soledad no podía olvidar la frialdad y estremecimiento que tenía en mi alma por aquellas ilusiones incumplidas, que era como si se hubiesen apagado los leños del inconmensurable hogar de mi vida. Pero luego al dormirme tuve nuevos sueños, donde intenté con muchas esperanzas, volver a encender el fuego de aquellos leños.

 













Finalista I Concurso de Microrrelatos.
Incluido en el libro: Primavera de sueños.
El Muro del Escritor. España. Junio 2016.

Sueños que no llegan

La primavera ha llegado maravillosa,
el clima es cálido y el sol brilla en el día.
Los árboles y plantas están florecidas,
y el ambiente está impregnado de sus fragancias.

La primavera ha irrumpido con su esplendor,
pero en mi alma acongojada no hay mariposas
ni rosas mostrando pétalos encarnados,
porque aún no han llegado mis sueños de amor.
















Finalista I Concurso micropoemas. 
Incluido en el libro:Primavera de sueños. 
El Muro del escritor. España. Junio 2016.

miércoles, 15 de junio de 2016

Espero por unos ojos brujos

Fui becado en el pueblo donde vivía para efectuar los estudios universitarios en la Ciudad, y allí conocí a un amigo entrañable con quien compartí los avatares de la carrera de Filosofía y Letras. Luego de graduarnos, ambos nos hemos dedicado a la escritura y como vivo sólo en la Ciudad, él me invita asiduamente a visitarlo a su casa para compartir nuestras experiencias literarias.
Si bien la pareja de mi amigo me manifiesta un cálido afecto, yo me mantengo siempre distante e indiferente por respeto a él, y sufro la impotencia de un amor por ella que no le puedo expresar. Mientras trato de esconder este amor secreto, nadie sospecha de mi angustia, que sólo tiene como consuelo disfrutar de esos bellos ojos negros.
Cuando de pronto alzó la vista y me encuentro con los de ella, mi corazón se acelera, subyugado por un resplandor divino y en el reflejo de esos ojos brujos me siento trasladado a un mundo mágico y maravilloso que inspiran mi poesía. De esa manera, en la soledad de mis noches, me sumerjo en mis sueños con un frenesí arrebatador, deseando reír si ella ríe, llorar si ella llora, amar si ella ama y si en esos sueños ella muere, yo también quiero morir.
Pero amar no es sólo soñar, sino compartir la misma pasión, y por ello vivo con la esperanza de que algún día lejano llegue el momento de alcanzar su amor. Ansío ese mañana como una felicidad prometida, y el consuelo del maravilloso resplandor de esos ojos negros embrujados, me ayudan a esperar con resignación en la soledad de mi vida de escritor.













Seleccionado Concurso Letras con Arte de Relatos Breves.
Incluido en la antología de relatos “Espero” 
Asociación Letras con Arte. España. Junio 2016.

Musas de primavera

Ese ocaso de primavera en el parque, inspiraban al poeta el verdor de las plantas, el gorjeo de los pájaros y el aroma de las flores, mientras el sol iba cayendo lentamente en el horizonte bajo el fulgor de un majestuoso manto rojizo. Pero cuando el último rayo se fue apagando, la oscuridad ganó a su alma y también a ese mundo de poesía, el que poco a poco se fue extinguiendo entre las sombras.

 


 

 

 

 

 

 

 

Selecccionado III Concurso de microrrelatos.

Incluido en el libro La primavera la sangre altera III.

Diversidad Literaria. España. Junio 2016.


 

 

Un santo sencillo

San Isidro Labrador era un agricultor que vestido de campesino y con un azadón en la mano, propugnaba por una vida sencilla, luchando en contacto directo con la naturaleza con el fin de obtener buenas cosechas. La sencillez en la vida es una virtud que nace con la sonrisa de un niño, la humildad del ser humano y el amor por el prójimo. De ese modo, y apoyados en la solidaridad y la justicia social, se podría mejorar este frenético mundo actual, lleno de complicaciones y atrocidades.



















Finalista II Certamen de microrelatos.
Tema San Isidro Labrador.
Incluido en el libro Almas sencillas.
Letras como Espada. España. Junio 2016.

miércoles, 1 de junio de 2016

Eppur si muove

Aunque se sentía impaciente luego de aquel descubrimiento, por un tiempo físicamente incalculable lo embargó la belleza de ese paraíso donde se encontraba. Era un astrónomo de los seres inteligentes que habitaban ese diminuto planeta verdoso y que volaba majestuoso, dotado de los atributos que le daban sus enormes alas. Estaba indeciso en develar ese hallazgo, porque sus semejantes consideraban que ese hermoso planeta en el que vivían era el centro del universo. Aunque se sentían sometidos a los designios de un Dios creador de todo lo existente, creían con soberbia que habían sido concebidos a su imagen y semejanza  y que todo el cielo giraba en torno de ellos.
En el crepúsculo del pequeño día, el sol ya no se mostraba en el curvado horizonte anunciando la oscuridad que fue cayendo de golpe. Lentamente  fueron apareciendo en el cielo nueve lunas de diversos colores, que generaban misteriosas sombras grises y azuladas en la noche. Se posó en la altura de una roca y se abrigó acurrucándose en sus plumas mientras escudriñaba el cielo observando ese magnífico espectáculo, donde cada movimiento de los astros tenía un tiempo y un espacio. Entonces, hinchando el plumaje de su cuello, alzó su pico para emitir un canto sublime dirigido hacia  el cielo, con toda la fuerza que fue capaz de juntar.
― Dios, he descubierto que nuestro planeta no está fijo en el centro del universo. ¿Que les digo a mis congéneres para convencerlos de su error en medio de tanta intolerancia?
Por un instante escuchó el eco de su propio canto al que nadie respondió. Sin embargo, después de un momento, divisó entre las nueve lunas, que algunas estrellas se abrían y cerraban, se agrandaban y achicaban, saltaban y se sumergían. Eran como pequeñas luces brillantes reflejadas en el cielo oscuro y poco a poco fue percibiendo un murmullo lejano, que luego se fue haciendo voz.
― Diles “eppur si muove”, “eppur si muove”, le repetía Dios, que se reía en el cielo apoyado sobre las estrellas. Ya le había pasado lo mismo con un tal Galileo Galilei ante otros seres intolerantes y soberbios, que habitaban un pequeño planeta azulado que sólo tenía una luna.















Finalista Concurso de relatos tema libre.
Incluido en el libro de antología
Palabras en Flor. España. Mayo 2016.

Viajar y viajar

Que deseo más hermoso,
viajar y viajar...
Ir libre por este mundo
como un pájaro al volar.

Transitar embelezado
por sendas solitarias,
y dialogar con la luna
viendo la noche brillar.

Buscar bosques extraños
de altos y esbeltos árboles,
donde exóticas aves
entonen su bello cantar.

Andar por mágicos valles
enmarcados en los cerros
y entre flores primorosas,
ver las mariposas danzar.
 
Cruzar inmensas playas
con tenue brisa salina,
y olas que en esas arenas
ambicionan descansar.

Que deseo más hermoso,
viajar y viajar ...
Ir libre por este mundo
como un pez en la mar.
















Seleccionado V Certamen de poesía 
Incluido en el libro Mundo de Poeta.
Siempre Poesía . España. Mayo 2016.