miércoles, 13 de abril de 2016

Has regresado

¿Del bullicio de la gran ciudad  has huido?
¿Acaso presentías que te extrañaba?
Hay pájaros que retornan a su nido
y tú vuelves al que yo lo cobijaba.

Me llegó con insidia un murmullo cierto,
de tus noches en la ciudad inquietante.
Busqué olvidarte, como sí hubieras muerto
y arrancarme esa pesadilla angustiante.

Mas ese despecho fue un absurdo sueño,
y aunque lo intenté, añoraba tu candor.
La fuerza del deseo venció a mi empeño
y tu ausencia me provocaba dolor.

Entra para celebrar con alegría
deseo brindar en copas de cristal.
El amor ha retornado al alma mía
al volver en esta noche sin igual.




















Seleccionado I Certamen de Poesía Identidad Latina.
Incluido en el libro: Sentir Latino transformado en mujer.
Tema: Amores despechados. España. Abril 2016.

viernes, 1 de abril de 2016

Amor eterno

Cuando ya empieza a descorrerse el velo de la larga y estrellada noche, el sol comienza a emerger imponente a la vida en el horizonte azulado de la mar. Radiante y feliz, en un bello rito, el sol danza con la mar durante el día en una sensual melodía de amor. Y sobre esas aguas agitadas, el sol inunda con su luz las hermosas tonalidades azules a sus oleajes.
¿Tal vez desea la mar desnudarse ante el sol para mostrar su majestuosa grandeza? o ¿tal vez el sol quiere que la mar le devele el mágico secreto de sus legendarias sirenas?
Pero no todo es amor platónico. De cuando en vez ambos se apasionan y se atraen en una exaltada búsqueda, con un fogoso juego erótico de voluptuoso frenesí. Y finalmente en ese mágico arrebato de excitación, el sol eyacula su ardiente luz plateada sobre los festones de espuma de las olas rompientes de la mar. 
Recién cuando llega el crepúsculo, el sol comienza a bajar sus rayos, emitiendo unos dorados espejos que enrojecen los colores del cielo. Y cuando el ocaso empieza a ser noche, como una gigantesca bola de fuego inicia su agónico descenso y desaparece en el horizonte infinito de la mar. Y con la muerte del sol, el cielo estrellado se disuelve en un baño de luna que ilumina durante la noche la inmensa pena de la mar disuelta en su vasta salinidad.
Pero en ese perpetuo y misterioso abismo de luz y oscuridad, en el alba, el sol renace milagrosamente en el horizonte azulado con una aureola de miles de reflejos. Y durante el nuevo día vuelve a amar a esa mar apasionada en una trama de tiempo eterna e inmortal.















Seleccionado I Concurso de Prosa Poética
Incluido en el libro Retazos de palabras.
Ojos Verdes Ediciones. España. Marzo 2016.