sábado, 20 de agosto de 2016

Ultimo viaje a través de las estrellas

Era un hombre joven en un viaje hacia un planeta que habían descubierto recientemente en la vía láctea, de características similares al que habitaban. Aún recordaba la casa en que vivía, la suave brisa matutina, el aroma de las flores y el canto de los pájaros. Su planeta se encontraba en el momento de la partida sumergido en luchas fraticidas que ponían en peligro a toda la civilización ante la posibilidad de una inminente guerra nuclear y el consiguiente caos ecológico.
Por ello, la comunidad científica había preparado urgentemente esa misión destinada a investigar a ese nuevo planeta que aparentemente contaba con idénticas condiciones ambientales. Tenía como misión circundarlo y luego regresar, para verificar el clima y las condiciones de habitabilidad a fin de posibilitar un futuro asentamiento, destinado a propagar la especie humana y disminuir el riesgo de su extinción. Para la realización de ese viaje se habían utilizado por primera vez las cuerdas del entramado espacial intergaláctico que acortaban notablemente su tiempo de duración, mediante una nave especial diseñada al efecto.
Sin embargo, fue durante ese trayecto que se enteró con desesperación del trágico destino de aquellos seres queridos a quien tanto amaba. Esos pensamientos y recuerdos lo llenaban ahora de angustia y abatimiento. Ya no podría volver y estaba solo en el universo, desconectado de su base de operaciones. Cuando por fin avistó a ese planeta azulado una pequeña luz de esperanza iluminó su mente, porque descender allí era la única alternativa que tenía de salvarse.
Para ello, pulsó el botón del programa de emergencia y se eyectó de la nave con su paracaídas. Mientras descendía a gran velocidad lo embargó la belleza del lugar y pensó si habría algún ser inteligente que habitara ese lugar paradisíaco. Fue al abrirse el paracaídas cuando ya en el lento descenso observó caminando semierectos sobre la superficie a primates aún no evolucionados, pero que evidentemente tendrían algunos vestigios de inteligencia.
Cuando finalmente se posó en el piso, lo hizo con mucha violencia y comenzó a sentir por el golpe recibido un dolor en una de las costillas. Entonces, en ese clima cálido y acogedor, se sacó la indumentaria que tanto le molestaba como forma de apaciguar el sufrimiento y ya desnudo, se recostó de espaldas sobre su paracaídas que estaba apoyado sobre el blando y fangoso suelo. Fue en ese preciso instante cuando apareció ante él un hermoso ejemplar de primate hembra que se le acercó con una manzana en la mano, mirándolo con ojos embelezados.
Y luego, con voluntad y amor se produjo el milagroso salto genético evolutivo que fortalecíó la semilla que ya había comenzando a brotar, lo que posibilitó la supervivencia de la especie humana en ese nuevo planeta, al que habían denominado Tierra.
 













Seleccionado III Concurso de Relatos de Ciencia Ficción.
Incluido en el libro: A través de las Estrellas. Vol.2.
Carpa de Sueños. España. Agosto 2016.

lunes, 15 de agosto de 2016

Ilusiones informáticas

Era un robot que había sido diseñado con una inteligencia artificial muy avanzada, pero sin la capacidad de comprender los sentimientos humanos. Tenía la imagen de un hombre esbelto y fornido, con una piel plástica muy flexible, que cubría su estructura de metal, con todas sus articulaciones y circuitos electrónicos.
Pero su programador era muy ambicioso y buscó sacar rentabilidad a su creación, y aunque el robot no estaba destinado para ello, lo contrató para trabajar en un emprendimiento minero. Allí lo necesitaban para extraer el mineral en unas galerías muy intrincadas, donde la existencia de oxígeno era prácticamente nula.
Un día, mientras trabajaba en las profundidades de la mina sucedió un siniestro. Se produjo un derrumbe que cubrió con rocas y tierra todas las entradas de las galerías, y quedó atrapado junto con otros seis mineros. Como el rescate se hizo muy dificultoso, después de varios días de infructuosas tentativas, en una lenta y tortuosa agonía, los trabajadores empezaron a morir al consumirse sus fuentes de oxígeno puro.
El robot aunque no fue afectado, cesó su tarea, pensando que no valía la pena continuar con ella.  Aunque no tenía emociones, podía pensar, y quedó grabada en su mente la agonía del último minero, que murió llorando porque no había cumplido con su meta, asiendo la foto de su familia en la casa que estaba construyendo.
Finalmente el robot quedo completamente sólo con los cadáveres. Y por primera vez en su existencia, se puso a pensar sobre cuales serían  los sentimientos humanos que le faltaban agregar a su memoria. Así fue comprendiendo poco a poco, que éstos tenían objetivos e ilusiones en la vida. ―"¿Cuál es la meta de mí existencia? ¿Que ilusiones tengo?” ―, se preguntaba.
Pasaron más de tres meses, y finalmente cuando se efectuó el rescate de los cadáveres, sacaron al robot que ya sin batería estaba inactivo. Una vez cargada nuevamente su fuente de energía, su desaprensivo programador le pidió sin ninguna contemplación que vuelva inmediatamente a su trabajo en la mina. Pero ante su completa sorpresa, el robot se quedó parado dubitativo frente a él, sin cumplir rápida y obedientemente la orden impartida.
En ese interín, el robot pensaba: ―” ¿Podré algún día lograr discernir si son injustas o no las órdenes que se me imparten?” ―. Y sin darse cuenta, el robot ya tenía un objetivo a lograr … una pequeña ilusión en la vida.





 








Finalista Concurso de Relatos.
Incluido en el libro Ilusiones.
Asociación Letras con Arte. España Marzo 2016.

miércoles, 10 de agosto de 2016

Libro peligroso

El rey estaba bastante decaído sexualmente y entonces al contarle ese secreto a un escritor, este le regaló un libro de prácticas eróticas, diciéndole que lo había escrito especialmente para revitalizarlo. Al leerlo y aplicar sus recomendaciones, el rey comenzó a recuperar su vitalidad  y agradecido lo condecoró. Pero al enterarse que el libro era un plagio de uno antiquísimo que la reina le había facilitado con ese fin al escritor, sin más trámite lo mandó a fusilar.

 

 

Finalista I Concurso de Minicuentos Hilvanando Palabras.

Incluido en el libro Secretos.

Mundo Escritura. España. Agosto 2016.

Reflejo de amor

El brillo en el parque
se muestra muy tenue
con el cielo iluminado
de este anochecer.

Y en ese débil reflejo
de luces de estrellas
la luna me recuerda
una historia de amor.















Finalista II Concurso de Micropoemas El Muro 
Incluido en el libro Un Trino de Esperanza. 
Muro del Escritor. España. Agosto 2016.

Hilvanando palabras

Quiero escribirte un poema,
que tenga labios para besarte
y manos para acariciarte.
Ese poema está en mi alma,
esperando hilvanar palabras
para poder alcanzar tu amor.

















Finalista I Concurso de Minipoemas.
Tema: Hilvanando Palabras.
Incluido en el libro Secretos.
Mundo Escritura. España. Agosto 2016.


Primavera

La primavera
vino tan primorosa
como un capullo.

En el jardín
el olor de las flores
perfuma el alba.

A una amapola
besa la mariposa
con devoción.

A ese pimpollo
le canta un ruiseñor
y de amor se abre.

La vasta noche
no es ahora otra cosa
que una fragancia.


   

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Finalista II Certamen de Haikus Matsuo Basho.

Incluido en libro de antología

Letras como Espada. España. Agosto 2016.


martes, 2 de agosto de 2016

Las nubes del ocaso

El sol se pone en el ocaso
y al ir tornándose dorado
veo unas formas misteriosas
representadas por las nubes,
y mi mente sueña con ella.

Cuando la luz del sol se apaga,
la oscuridad cubre las nubes
como así también a mis sueños,
que ilusorios e inalcanzables
agonizan entre esas sombras.













Finalista II Certamen de Poesía Mesa de Ocaña. 
Tema Sueños en sombras.
Incluido en el libro Amor de Playa.
Letras como Espada. España. Agosto 2016.