viernes, 13 de mayo de 2016

Un mundo más humano

En general los seres migrantes que huyen de sus países en busca de refugio y libertad subsisten en la indigencia y yace el hambre junto a la extrema precariedad en que viven, rodeados del desamparo y el olvido. Allá a lo lejos, en sus pueblos natales fueron perseguidos por las guerras provocadas por la ambición de poder, el fanatismo religioso, e intereses espurios de sistemas autoritarios y violentos que los llevaron a la miseria y el terror.
Al escapar vislumbraron la esperanza de una vida digna buscando un horizonte de paz y democracia en otros países. Pero la mayoría de ellos no han podido alcanzar aquello que ansiaban por efecto de leyes proteccionistas sustentadas en la discriminación, y que sumadas a la falta de tolerancia y solidaridad de mucha gente, hacen que tengan que vivir clandestinamente y en completa impunidad. 
¿Cuanto tiempo deberá trascurrir para que los países tomen conciencia y produzcan cambios en sus legislaciones para proporcionar la ayuda necesaria? Pero no basta sólo con la solidaridad, ya que es indispensable en este mundo globalizado erradicar de una vez por todas la violencia en sus diversas formas, que es el origen de los males que aquejan a la humanidad.

 




Seleccionado I Certamen de microrrelatos de interés social.
Ateneo Cultural de Laguna de Duero. 
Incluido en el libro de antología. España. Mayo 2016.

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